
lunes, julio 21, 2008
lunes, junio 16, 2008
,.- =*Toxico amor

Bebi de tu ser
y me nutri de todo aquello q broto de tus entrañas
me emborrache con locura de tus palabras
y quede adicta de una sobredosis cada tres semanas.
Marcaste mi piel con agujas pasionales
e hiciste sangrar mi nariz con tu magico mirar
estuve infestada en sueños por tomarte una vez mas
y ahora en reabiLitacion el destino me a puesto.
¿Adiiccion? complemento vital
¿renunciar de vida, sudor, saliva y sangre? Podria sobrevivir
Asi como reconozco mi adiccion
esa droga tambien me extrañara...
deseara rozar mis venas
y ser deseado por mis labios.
Querra aqueL sicotropico
ser dueño de mis sueños
y deseara una noche mas tocar mis entrañas
para llorar por penas casi reales.
,.- =* Ficcion
,.- =*Bonitas las sumisas

Ten preparada una comida deliciosa para cuando el regrese del trabajo; especialmente, su plato favorito. Ofrecete a quitarle los zapatos. Habla en tono bajo, relajado y placentero. Preparate, retoca tu maquillaje, coloca una cinta en tu cabello; hazte un poco mas interesante para el. Su duro dia de trabajo quiza necesite de un poco de animo, y uno de tus deberes es proporcionarselo. Durante los días mas frios deberias preparar y encender un fuego en la chimenea para que el se relaje frente a ella; despues de todo, preocuparse por su comodidad te proporcionara una satisfaccion personal inmensa. Minimiza cualquier ruido. En el momento de su llegada, elimina zumbidos de lavadora o aspirador. Saludale con una calida sonrisa y demuestrale tu deseo por complacerle. Escuchale, dejale hablar primero; recuerda que sus temas de conversacion son mas importantes que los tuyos. Nunca te quejes si llega tarde, o si sale a cenar o a otros lugares de diversión sin ti. Intenta, en cambio, comprender su mundo de tensión y estres, y sus necesidades reales. Haz que se sienta a gusto, que repose en un sillon comodo, o que se acueste en la recamara. Ten preparada una bebida fría o caliente para el. No le pidas explicaciones acerca de sus acciones o cuestiones su juicio o integridad. Recuerda que es el amo de la casa. Anima a tu marido a poner en practica sus aficiones e intereses y sírvele de apoyo sin ser excesivamente insistente. Si tu tienes alguna aficion, intenta no aburrirle hablandole de esta, ya que los intereses de las mujeres son triviales comparados con los de los hombres. Al final de la tarde, limpia la casa para que este limpia de nuevo en la mañana. Preve las necesidades que tendra a la hora del desayuno. El desayuno es vital para tu marido si debe enfrentarse al mundo exterior con talante positivo. Una vez que ambos se hayan retirado a la habitacion, preparate para la cama lo antes posible, teniendo en cuenta que, aunque la higiene femenina es de maxima importancia, tu marido no quiere esperar para ir al baño. Recuerda que debes tener un aspecto inmejorable a la hora de ir a la cama... si debes aplicarte crema facial o rulos para el cabello, espera hasta que él esté dormido, ya que eso podría resultar chocante para un hombre a última hora de la noche. En cuanto respecta a la posibilidad de relaciones intimas con tu marido, es importante recordar tus obligaciones matrimoniales: si el siente la necesidad de dormir, que sea asi no le presiones o estimules la intimidad. Si tu marido sugiere la union, entonces accede humildemente, teniendo siempre en cuenta que su satisfaccion es mas importante que la de una mujer. Cuando alcance el momento culminante, un pequeño gemido por tu parte. Es suficiente para indicar cualquier goce que hayas podido experimentar. Si tu marido te pidiera practicas sexuales inusuales, se obediente y no te quejes. Es probable que tu marido caiga entonces en un sueño profundo, asi que acomodate la ropa, refrescate y aplicate crema facial para la noche y tus productos para el cabello. Puedes entonces ajustar el despertador para levantarte un poco antes que el por la mañana. Esto te permitira tener lista una taza de té para cuando despierte...
,.- =* amor de Teatro y un taburete

real como abrazar las cortinas
y verte en el destello de la luz palida
sobre el aplauso turbio de la multitud.
Doble cara, femenina y radiante
la escalinata es tu tribuna
y como reina presiosa con sonrisa radiante
te balanceas coqueta a sentar en tu trono.
Sin piedad rompes el esquema naufrago
y quemas con tu suave y fina presencia
el fino roce de tu mano en mi hombro
serciorandote de tu mando en mi.
Aprisionada me desato locamente
porque me haces sentir viva, a escondidas
y solo puedo sonrojarme
sonrojarme y amarte a escondidas.
Y asi me acompañas en ese magico museo
de brillantes esferas y mamparas rojas,
que alumbran nuestra pasion desbordada
tras taburetes y la tercera llamada.
Linda arpegia de Dios
que sigues en tu sonrisa cristal a quemarropa
no puedes probar ni una vez la amistad
porque quieres dejar el amor en teatro y locura.
,.- =*Recinto allegro

,.- =*Monster girl

Metamorfosis sintoma de creatividad
traslacion de vida y espiritu
deformidad moral y circunstancial
puedo ver atra vez del espejo finaL
y ser una chica mountruo
una chica totaL...
sujeto experimental de la mercadotecnia
adicta producto de pastillas
vida necrosis de la esperanza
y putrefaccion social McDonalds Burguer Coca cOLa etc.
,.- =* y ahora me quito eL valor

Ya no mas ofensas,
ya no mas dolor
aquellos que me aman
ya no mas torturas
ni humillaciones.
Amare a mi vida
vida de hermanos
y vida padres, madres
incluso de extraños.
Odio te vas lejos
buena vibra para mis amigas
y tambien mis amigos...
para mi amor.
Dejo a un lado mi egocentrismo
mi vanidad y mi aire de grandeza...
Soy pequeña y asi me amare
respetare ahora este cambio
por dar vida
y amarguras alejar.
,.- =*Pennymurder

[ Rezen mientras puedan ]
Payasos psycodelicos invadiran tus sueños
abre bien los ojos y cierra tu boca.
Cualqier sonido
hasta eL mas minimo chasquido
te delatara: CALLA...CORRE!!!
Escondete tras las cortinas
quizas no huela tu miedo por el viento
no respires que tu presencia se penetra cada vez mas.
Seguiran alimentando tu miedo
seguiran esparciendo confusion
invadiendo las calles de sangre y psicosis.
,.- =*enjaulada en marmol

Sigo en vigilia por aquellos pasillos
recordando momentos que en espera;
callados; aguardan la hora de partir.
Atroz y desgarrante...si, asi es.
Miramos juntos horas de salida y tambien al entrar
compartiendo igual la habilidad sumisa
del gorgoreo y cosquillas de la envidia.
Aun asi nos quisimos frente a ese juego maritaL.
Partimos hacia una nueva era, vida propia
de nuevas angustias, nuevas rutinas y consuelos.
Vuelos fugaces por ahora decimos solo adios.
,.- =* en mitad de este infierno
,.- =* y si giro a tu derecha?

y recorrer el pasillo que regresa al naufragio
por siete y nueve horas al dia en miel de estacion.
Naufragio de recuerdos escabrosos entre cuatro lunas recorrido que en dos faroles se estremesen a mi partida, porque sigo mirandote a mi izquieda y no a tu derecha, porque sigo calentando el asiento del suplente.
Donde casi te perdi volvi a lazarte porque digne mi mirada a tu izquierda para ver las frustraciones que desvanecieron en este espejo gigante apagando fuertemente el dado amargo de la suerte.
Y esta espuma vital que me llena los pulmones enciende cachito callado el sufrimiento porque no termino de dignar mi mirada para ver tu realidad y girar a tu derecha.
domingo, junio 15, 2008
,.- =*La noche de los feos

Mario Benedetti
Ambos somos feos. Ni siquiera vulgarmente feos. Ella tiene un pómulo hundido. Desde los ocho años, cuando le hicieron la operación. Mi asquerosa marca junto a la boca viene de una quemadura feroz, ocurrida a comienzos de mi adolescencia.
Tampoco puede decirse que tengamos ojos tiernos, esa suerte de faros de justificación por los que a veces los horribles consiguen arrimarse a la belleza. No, de ningún modo. Tanto los de ella como los míos son ojos de resentimiento, que sólo reflejan la poca o ninguna resignación con que enfrentamos nuestro infortunio. Quizá eso nos haya unido. Tal vez unido no sea la palabra más apropiada. Me refiero al odio implacable que cada uno de nosotros siente por su propio rostro.
Nos conocimos a la entrada del cine, haciendo cola para ver en la pantalla a dos hermosos cualesquiera. Allí fue donde por primera vez nos examinamos sin simpatía pero con oscura solidaridad; allí fue donde registramos, ya desde la primera ojeada, nuestras respectivas soledades. En la cola todos estaban de a dos, pero además eran auténticas parejas: esposos, novios, amantes, abuelitos, vaya uno a saber. Todos -de la mano o del brazo- tenían a alguien. Sólo ella y yo teníamos las manos sueltas y crispadas.
Nos miramos las respectivas fealdades con detenimiento, con insolencia, sin curiosidad. Recorrí la hendidura de su pómulo con la garantía de desparpajo que me otorgaba mi mejilla encogida. Ella no se sonrojó. Me gustó que fuera dura, que devolviera mi inspección con una ojeada minuciosa a la zona lisa, brillante, sin barba, de mi vieja quemadura.
Por fin entramos. Nos sentamos en filas distintas, pero contiguas. Ella no podía mirarme, pero yo, aun en la penumbra, podía distinguir su nuca de pelos rubios, su oreja fresca bien formada. Era la oreja de su lado normal.
Durante una hora y cuarenta minutos admiramos las respectivas bellezas del rudo héroe y la suave heroína. Por lo menos yo he sido siempre capaz de admirar lo lindo. Mi animadversión la reservo para mi rostro y a veces para Dios. También para el rostro de otros feos, de otros espantajos. Quizá debería sentir piedad, pero no puedo. La verdad es que son algo así como espejos. A veces me pregunto qué suerte habría corrido el mito si Narciso hubiera tenido un pómulo hundido, o el ácido le hubiera quemado la mejilla, o le faltara media nariz, o tuviera una costura en la frente.
La esperé a la salida. Caminé unos metros junto a ella, y luego le hablé. Cuando se detuvo y me miró, tuve la impresión de que vacilaba. La invité a que charláramos un rato en un café o una confitería. De pronto aceptó.
La confitería estaba llena, pero en ese momento se desocupó una mesa. A medida que pasábamos entre la gente, quedaban a nuestras espaldas las señas, los gestos de asombro. Mis antenas están particularmente adiestradas para captar esa curiosidad enfermiza, ese inconsciente sadismo de los que tienen un rostro corriente, milagrosamente simétrico. Pero esta vez ni siquiera era necesaria mi adiestrada intuición, ya que mis oídos alcanzaban para registrar murmullos, tosecitas, falsas carrasperas. Un rostro horrible y aislado tiene evidentemente su interés; pero dos fealdades juntas constituyen en sí mismas un espectáculos mayor, poco menos que coordinado; algo que se debe mirar en compañía, junto a uno (o una) de esos bien parecidos con quienes merece compartirse el mundo.
Nos sentamos, pedimos dos helados, y ella tuvo coraje (eso también me gustó) para sacar del bolso su espejito y arreglarse el pelo. Su lindo pelo.
"¿Qué está pensando?", pregunté.
Ella guardó el espejo y sonrió. El pozo de la mejilla cambió de forma.
"Un lugar común", dijo. "Tal para cual".
Hablamos largamente. A la hora y media hubo que pedir dos cafés para justificar la prolongada permanencia. De pronto me di cuenta de que tanto ella como yo estábamos hablando con una franqueza tan hiriente que amenazaba traspasar la sinceridad y convertirse en un casi equivalente de la hipocresía. Decidí tirarme a fondo.
"Usted se siente excluida del mundo, ¿verdad?"
"Sí", dijo, todavía mirándome.
"Usted admira a los hermosos, a los normales. Usted quisiera tener un rostro tan equilibrado como esa muchachita que está a su derecha, a pesar de que usted es inteligente, y ella, a juzgar por su risa, irremisiblemente estúpida."
"Sí."
Por primera vez no pudo sostener mi mirada.
"Yo también quisiera eso. Pero hay una posibilidad, ¿sabe?, de que usted y yo lleguemos a algo."
"¿Algo cómo qué?"
"Como querernos, caramba. O simplemente congeniar. Llámele como quiera, pero hay una posibilidad."
Ella frunció el ceño. No quería concebir esperanzas.
"Prométame no tomarme como un chiflado."
"Prometo."
"La posibilidad es meternos en la noche. En la noche íntegra. En lo oscuro total. ¿Me entiende?"
"No."
"¡Tiene que entenderme! Lo oscuro total. Donde usted no me vea, donde yo no la vea. Su cuerpo es lindo, ¿no lo sabía?"
Se sonrojó, y la hendidura de la mejilla se volvió súbitamente escarlata.
"Vivo solo, en un apartamento, y queda cerca."
Levantó la cabeza y ahora sí me miró preguntándome, averiguando sobre mí, tratando desesperadamente de llegar a un diagnóstico.
"Vamos", dijo.
2
No sólo apagué la luz sino que además corrí la doble cortina. A mi lado ella respiraba. Y no era una respiración afanosa. No quiso que la ayudara a desvestirse.
Yo no veía nada, nada. Pero igual pude darme cuenta de que ahora estaba inmóvil, a la espera. Estiré cautelosamente una mano, hasta hallar su pecho. Mi tacto me transmitió una versión estimulante, poderosa. Así vi su vientre, su sexo. Sus manos también me vieron.
En ese instante comprendí que debía arrancarme (y arrancarla) de aquella mentira que yo mismo había fabricado. O intentado fabricar. Fue como un relámpago. No éramos eso. No éramos eso.
Tuve que recurrir a todas mis reservas de coraje, pero lo hice. Mi mano ascendió lentamente hasta su rostro, encontró el surco de horror, y empezó una lenta, convincente y convencida caricia. En realidad mis dedos (al principio un poco temblorosos, luego progresivamente serenos) pasaron muchas veces sobre sus lágrimas.
Entonces, cuando yo menos lo esperaba, su mano también llegó a mi cara, y pasó y repasó el costurón y el pellejo liso, esa isla sin barba de mi marca siniestra.
Lloramos hasta el alba. Desgraciados, felices. Luego me levanté y descorrí la cortina doble.
FIN
sábado, junio 14, 2008
,.- =* Muñएका maniquí

Agraciada soy bendita de dios
Impuros mis poros en el rezo fiel del peregrino
soy la cruel ausencia de cordura.
Soy aquella que baila desnuda, y también canta
viva, del muerto y ficticio amor.
Me han de llamar mujer, mujer rencor y carne
Exhibo mis pechos y también el alma,
Y también soy el tren de tus frustraciones aliada a la inmune fuerza del acero oxidado. Mezquina, brava del miedo nocturno, soy todo lo que quieras, muñeca maniquí.
Encarno la vida y esperanza del vientre ajeno
Del aire apenas vuelo, soy fantasma, en veces con pasos torpes o agigantadas danzas. Soy la paria de tu dedo ruin,
Soy fotografía, pacto de moda y belleza en tu retrato vivo recuerdo en Coyoacan y Santa Fe. Soy espejo, amargada y radiante y también soy la nada. Soy compulsiva: amor, sexo y desobediencia, soy alcohólica que se empluma a raíz del Costeño. Adicta al amor, ninfomanía de erotismo y también marihuana. Soy amante, soy tu todo soy infantil buscando la madurez sorda. Soy falsa de sonrisa triunfante y también verdadero dolor de amores. Soy hipócrita, vendedora del dulce teatral soy tímida, soy abrupta en el alma. Soy toda una puta. Fácil abro y me vengo rápido.
Soy el ángel que llena de besos tus sueños
,.- =*Cartas al desamor y un adios

A
Una lágrima, una sola lágrima bailo.
AL RECUERDO
Si de mi cara aún brotan inmensas cascadas tiernas, no es porque yo te extrañe; simplemente limpio la belleza de mi rostro para un nuevo querubín.
AL TIPICO ADIÓS
Adiós al amor templario sujeto a fictisias noches de pasión, adiós me despido para siempre y nunca más.
Adiós para siempre y nunca jamás. Tu princesa, tu amor.
PD:
,.- =* Bienvenidos

este, mi espacio donde podran deleitarse y
gozar, quizas tambien llenar de criticas constructivas. YA QUE
ESTE ES SU ESPACIO. Espero esten de lo mas comodo y si
tienen algun proyecto literario o algun verso que quisieran
compartir con mucho gusto sere lectora de vos. Un abrazo
lleno de energia les envio y un buen dia les deseo.
CHAO
atte: Anna Rosa



